¿Cuánto gana un funcionario en España?
En algunos casos es mucho más de lo que crees
CARRERA PROFESIONALOPOSICIONES
7/9/20263 min leer
Es una de las primeras preguntas que se hace mucha gente cuando empieza a plantearse opositar. Y es normal. Después de todo, si vas a dedicar meses, o incluso años, a preparar una oposición, quieres (y debes) saber qué condiciones laborales te esperan si consigues la plaza.
Probablemente hayas encontrado respuestas muy diferentes: 1.500 €, 2.000 €, 2.500 €, 3.000 €... ¿Quién tiene razón? En realidad, todos pueden tenerla.
El motivo es sencillo: no existe un único sueldo de funcionario. Las retribuciones pueden variar considerablemente dependiendo del cuerpo, la Administración, el puesto, el destino, la antigüedad y otros factores.
Algunos cobran unos 1.200 euros al mes en 14 pagas, mientras otros superan los 3.000 euros netos al mes.
Por eso, si estás pensando en opositar, más que quedarte con una cifra concreta, es importante entender qué determina el sueldo que tendrás una vez consigas tu plaza.
¿De qué depende el sueldo de un funcionario?
A grandes rasgos, las retribuciones de los funcionarios están formadas por diferentes conceptos.
Entre ellos encontramos:
Retribuciones básicas, vinculadas al grupo o subgrupo al que pertenece el cuerpo.
Complemento de destino, relacionado con el nivel del puesto.
Complemento específico, que tiene en cuenta las características y responsabilidades particulares del puesto.
Antigüedad, que se refleja principalmente a través de los trienios.
Productividad y otros conceptos retributivos, cuando correspondan.
Por eso, dos funcionarios pueden tener el mismo grupo y, sin embargo, cobrar cantidades diferentes.
Y también puede ocurrir lo contrario: que dos personas con trabajos aparentemente similares tengan retribuciones diferentes porque ocupan puestos distintos.
El puesto importa más que el cuerpo/escala al que oposites
El cuerpo o escala determinan el mínimo que cobrarás, según el subgrupo al que corresponda y su nivel de entrada, pero lo que realmente marca la diferencia es el puesto que ocupas.
En función del nivel, responsabilidad, ubicación u otras características del puesto, el sueldo varía en gran medida. El complemento específico y la productividad o gratificaciones suelen pesar más y es lo que hace que algunos puestos estén muy bien pagados.
¿El sueldo aumenta con la antigüedad?
Sí. (Y no es lo único que aumenta, si tienes curiosidad, al acabar te dejo otro post).
Una de las formas más conocidas es mediante los trienios, complemento de antigüedad que aumenta cada tres años, cuya cuantía depende del subgrupo correspondiente.
Por tanto, lo que cobra una persona cuando acaba de incorporarse a la Administración no tiene nada que ver con lo que puede llegar a cobrar cuando lleva unos años de servicio.
Además de los trienios, existen mecanismos de carrera y promoción profesional que pueden permitir acceder a puestos con diferentes niveles de responsabilidad y retribución.
Esto significa que la plaza que consigues al aprobar es el punto mínimo de tu carrera, lo que promociones y mejores desde ahí solo depende de ti.
¿Gana más un funcionario que un trabajador del sector privado?
No existe una respuesta universal. Hay trabajadores del sector privado que ganan mucho más que un funcionario y otros que ganan bastante menos.
La comparación interesante es otra. Cuando estás decidiendo entre diferentes opciones profesionales, no deberías comparar únicamente el salario mensual.
También entran en juego la estabilidad, la jornada, las vacaciones, los permisos, la conciliación, las posibilidades de teletrabajo, la promoción profesional y otros beneficios.
Por eso, un salario aparentemente similar puede representar dos condiciones de vida muy diferentes.
Puedes conocer más sobre este aspecto en el artículo: Ventajas de ser funcionario en España.
¿Y cuánto cobraría en la oposición que me interesa?
Esta es la pregunta realmente importante.
Porque saber que existen diferentes grupos y complementos está bien, pero si estás pensando en preparar una oposición seguramente quieras llegar a algo mucho más concreto: “Si consigo esta plaza, ¿cuánto voy a cobrar?”
Y aquí es donde conviene detenerse. No basta con mirar el sueldo base del grupo al que pertenece la oposición.
Para conocer las condiciones económicas reales de una opción concreta hay que analizar sus características retributivas y el tipo de puestos a los que se puede acceder.
Además, no deberías fijarte solamente en el salario inicial. Las posibilidades de progresión, la antigüedad y los diferentes puestos que puedes ocupar también forman parte de la fotografía completa. Este estudio económico hay que hacerlo antes de elegir oposición, y no es algo sencillo de explicar en un simple post del blog.
En el libro OPOSITAR EN ESPAÑA: Cómo funciona el empleo público y qué oposición elegir hay una sección específica en la que aprenderás a calcular de forma muy precisa el salario real que cobrarías al incorporarte a cualquier oposición.
Lo he creado pensando en ti, para que tengas toda la información que me hubiera gustado tener cuando empecé a opositar. Consíguelo en Amazon.
P.D. Lo prometido es deuda, te dejo aquí el otro post de lo que aumenta con la antigüedad.
